|


...de pura cepa!






si querés escribirme clickear AQUI

uruguayosenitalia.org
uruguayosenitalia.it

letango.org

mujeres
en acción

uruguayelmundotv.com

mariottolo.com
| |
Fuera del perro,
probablemente, el libro sea el mejor amigo
del hombre, y dentro del
perro, probablemente, està muy
oscuro para leer.(Mark Trawin)
|
YO TRANQUILO
Yo tranquilo, serenamente plantado ante la Naturaleza,
amo de todo o señora de todo, sereno en medio de las cosas irracionales.
Imbuido como ellas, pasivo, receptivo y silencioso como ellas,
conocedor de que mi ocupación, mi pobreza, mi notoriedad y mis
debilidades
son menos importantes de cuanto creía…
Yo, dondequiera que viva mi vida, quiero hacer frente a las
contingencias
y encarar la noche, las tormentas, el hambre, el ridículo, los accidentes y los
rechazos …
|
|
La varita de membrillo
Mi
padre había plantado los árboles frutales que cubrían todo el patio.
Perales,
ciruelos, manzaneros, limoneros, naranjos, durazneros, mandarinos...y el
membrillo. (¿o se dirá”membrillero”?) Al salir al patio, salvo si lo hacías
mirando al suelo, lo veías siempre.
Desde mi
despreocupada infancia, me llega imponente, esquelético, orgulloso. Ramas. Solo
ramas, recortándose hermosas, destacándose en la escenografía “del fondo, en su
entorno y en mi memoria, como si fuese un duraznero, en eterna espera de la
primavera.
Algunas veces me
brotan amaneceres majestuosos, magnificados, tal vez, por la distancia.
El sol perezoso,
asomando por el monte, entre los eucaliptos, y la mágica descomposición de su
luz, producida por la humedad del follaje, despertando las ramas una a una, y
éstas desperezándose luminosas de rocío, bajo el amparo de la poblada y alegre
palmera canora. Otra veces, son las noches, las que me ganan la memoria.
Luna llena,
inmensa. Espectral, el paisaje.
La silueta negra
del membrillo, desafíando la grandiosidad del astro, y al elevarse, el blanco
disco, se me antoja que es el árbol, el que se mueve.
Una vez,”veo”que
de la higuera vecina al membrillo, emerge un hombre, no tiene cara de malo,
pero, es terrorífico, por que “salió de la higuera”.En verdad lo que impresiona
es que, el árbol se recorta en su larga túnica blanca, que a pesar de la
distancia, veo sus faciones, como si estuviera a mi lado.
El espectro
desapareció tan rápido como había llegado, pero,quedó marcado a fuego en mi,y el
cajoncito de la memoria, que guarda ese recuerdo, está siempre abierto, y de él
asoma la cara seria y muda, de aquel hombre que me observa.
Era tal el miedo
a la varita de membrillo, que a pesar de los bellos amaneceres, mi imaginación,
distorsionaba imágines y situaciones; y las siluetas conocidas, deambulaban
convertidas en diversos terrores nocturnos.
Aunque su
definición haya llegado con el psicoanálisis, el chantaje sicológico, que es
viejo como el mundo, fué usado por mi madre, con un éxito tan rotundo, que
avanzando en las tinieblas del tiempo, me acompaña,y lo hará, hasta el
postrero.
¡Pobre árbol
calumniado!
Según la creencia
popular, el árbol de membrillo, tiene muchas particularidades, virtudes y
defectos; pero,hay una muy conocida, y no es precisamente, la del dulce o la
mermelada : se dice que la vara verde de membrillo, es la que “duele más”.
En aquellos
tiempos idos, en que los correctivos eran severos y a veces,hasta crueles, el
miedo al castigo, muchas veces hacía pensar antes de desobedecer, pero otras,
valía la pena el riesgo.
“¿Será cierto que
duele tanto”?-me preguntaba-
Recuerdo a mi
madre con su vestido “a media pierna”y un pañuelo en la cabeza, secándose las
manos en un repasador,decirme imperiosa :
__ ¡Ya vas a ver!
¡Esperá un poquito que voy a buscar una varita de membrillo!
¿Esperar? Yo era
desobediente, no estúpida.
¿Esperar que vaya
hasta el fondo del terreno y vuelva a pegarme?
Desde que tengo
conciencia, la oigo decir :
__ ¡La varita de
membrillo, es lo mejor!
__ ¡Solo un
“varazo”es suficiente –corroboraba mi abuela –
Por suerte, (¡¡Gracias
abuelo!!) el terreno era grande, y más largo que ancho; y la sombra fresca de
los frutales, en verano, o el viento gélido del invierno, disipaban su enojo. Y
cuando mi madre volvía a entrar, vara en mano, al no verme, la vara quedaba
olvidada sobre la mesa, y yo me encargaba de hacerla desaparecer rápidamente.
En mi recuerdo,
el árbol de membrillo no conoce estaciones.
No sé como eran
sus hojas,...tampoco sé, como duelen sus ramas.
|
|
Exclusivo para elecciones
Pablo lió un
cigarro,lo encendió,aspiró y pensó en mañana.Día de elecciones.
Hace cuatro elecciones
que Pablo va a votar con El Chiche.
Con El Chiche y su
camión.
¿Viste que los días de
elecciones son distintos?
Tratando de no caer en
la retórica,ni hurgar mucho en lo abstracto:es como si los espíritus
errantes de los caudillos ancestrales,emergieran enrareciendo el
aire,y crearan una atmósfera expectante y ansiosa,donde cada
Oriental,siente que pone el corazón en las manos,invistiéndose de
poder.El poder único,ilimitado, paradójico y real de ejercer la
“demo-cracia”.
Este clima corre por
las calles;trepa por árboles,columnas y edificios;se desliza dentro
utilizando puertas,ventanas y chimeneas.
El barrio,escupe
propaganda política en cada esquina,y hasta los niños,desde su
inocencia toman partido por algún candidato.
Pablo,como todo su
entorno,se siente distinto hoy,un “poco raro”y sobre todo,ansioso.
Sus tres décadas
bohemias y juguetonas,parecen abandonarlo,y aflora el varón de
antaño que le legaron sus mayores;serio,circunspecto,cargado del
machismo característico de los albores de la república,cuando votar
era un ritual donde no había lugar para la mujer,suegra o especies
análogas.
Por eso las llevó muy
temprano.Las acompañó solícito,pero,un poco impaciente,a cada lugar
donde les correspondía votar.
Cuando hubo cumplido
con todos,controló mecánica e innecesariamente dentro de su
inseparable morral;palpó los bolsillos de su pantalón nuevo,para ver
si llevaba la credencial.Todo en orden.
Disimulando su
impaciencia,armó un cigarro.
Sentado,con la espalda
encorvada,los codos apoyados en las rodillas y los dedos liándo con
experiencia,era la prueba feaciente,de que el gaucho oriental,que
galopaba maloneando cerros,no desapareció,sino que vive en pequeños
apartamentos,en pequeñas casas,en pequeños sueños,donde descansan
sus raíces olvidadas entre la cibernética y las urgencias de la vida
moderna.
Con mate y termo en
mano,le dió un beso a su mujer en la frente y partió.
Antes de abrir la
puerta,se giró para mirarla,respiró profundo y dijo grave,casi
solemnemente:
- Me voy a votar.
Y allá va el
Pablo,resuelto, pisando fuerte.
Convencido de que esto
es “cosa de hombres”,y que el “hombre”,debe ir a votar solo,o con
otros hombres,para evidenciar la magnitud del acto que lleva a cabo.
Frente al taller lo
espera su compañero.
El Chiche.
El viejo del
barrio.Personaje pintoresco.
También se puede
decir:viejo y pintoresco como el barrio;o tal vez:pintoresco
viejo,personaje del barrio.No importa,han crecido juntos.
El viejo y el barrio;y
fueron enmarañando raíces al compás de la caída de los eucaliptus
del Campo Español,que dieron su vida,para que surgiera la Villa.
El taller era el
centro del barrio.Todos se encontraban ahí para cantar las buenas
nuevas y llorar las malas.Pasado de generación en generación,la
tradicción dictaba,que ese punto de encuentro,fuera escencial para
la comunicación y/o entendimiento(discusiones o no mediante)de los
vecinos.
El Chiche creció en el
taller,como su padre y como su abuelo.
Era un “vago”simpático
y cordial.No en el sentido etimológico de la palabra,sino en el
mejor sentido de alegre compañerismo.
Era el líder de la
barra,y envejeció líder,casi sin darse cuenta.Y tal vez por eso,aún
sigue siendo”de la barra”,de todas las barras.De las de entonces,de
las que vinieron después y de las de ahora.
Tiene 3 camiones ,el
Chiche.
Alineados dentro del
taller,pero,”el camión”,es: “su camión”.
Chevrolet del ’58.
Su añejo motor
funciona aún,estimulado por los extremos cuidados que le prodiga su
dueño,pero,en realidad,ese cansado corazón de hierro pistonea el
ocaso de sus postreros días.
El hombre siente
galopar por su cuerpo un extraño cosquilleo,sus terminales
nerviosas,pugnan por salir piel afuera.Son sentires que solo lo
ganan los días que debe sacar “su camión” al mundo.La noche que
precede al evento no puede conciliar el sueño.
Amanece
felíz,exitado,eufórico.
Ahora,espera
impaciente la llegada de su amigo.El camión sigue dentro,no lo saca
hasta último momento,porque el polvo empaña facilmente el niquelado.
Su principal
preocupación es:un perfecto aspecto,...y que funcione.
Todo el barrio
sabe,que hoy es el día que el viejo,saca a la calle su camión.
Todo debe salir
bien.Por el prestigio de los dos.
Al fin ve acercarse a
Pablo,y al mismo tiempo,a un vecino que le pide ir con ambos.
Se miran sin saber que
decirse,después de un momento,el Chiche ceremoniosa- mente,marcando
cada movimiento,como siguiendo un rito,solemnemente abre de par en
par las puertas del taller,y enseguida se pierde en su interior.
No tarda en llegar
hasta la calle un alagre ronrroneo que avanza.
Emerge desde la
profundidad,la trompa enorme,brillante de azul y níquel.
Magnífica,imponente,orgullosa y felíz,como el Chiche,que desciende
henchido y eufórico,cerrando cuidadosamente la puerta.Le dá dos o
tres palmaditas en el capó y le llega la sonrrisa metálica y el
guiño del señalero.
Con parsimonia,sin
emitir palabra,pero,tácitamente de acuerdo,los tres hombres arman
sendos cigarros.
Al subir al camión lo
hacen rápido,orillando el miedo,de que en algún momento,este se
olvide de ronrronear.
Y parten.Felices los
cuatro.
Al regreso,los
acompañantes,previo agradecimiento por el honor,descienden a la
entrada del taller; el Chiche y su camión desaparecen en su
interior.
--¡ Muy bien,mi
amigo,misión cumplida!-le dice a la máquina-
Y como para despuntar
el vicio,empieza a pulirlo,mientras agrega:
--Bueno,ahora
tranquilo,que despacito,empezamos a prepararnos para la próxima
elección. |
Las mañanitas de la Rambla tienen ese”que sé yo”.
Encontré, mi camino. Lo encontré muy lejos, donde me llevò la vida, por
circunstancias inesperadas; como tantos, debi dejar mis quereres... (a los
cincuenta y tantos, no es fàcil). Felizmente casada: Tristemente exilada.
Nunca me abitué a caminar entre las colinas del Piemonte, ni por las desiertas
calles mañaneras de los veranos de Milàn.
¿Quantos kilòmetros,tiene “el paseo de la Rambla? Para mi tenia: 15.
Era la meta que
me habia fijado, pero que jamàs alcancé, porque no queria perder el encanto,
cansàndome: el aire fresco en el rostro, el ritmo sostenido de la caminata. A la
derecha: el mar, a la izquierda, las distintas caras de Montevideo: la escollera
Sarandi, Barrio Sur, Palermo, Punta Carretas, Pocitos…Me gustaba espiar la
expresiòn de cada caminante; las de todos los dias, las nuevas, alegres,
preocupadas, indiferentes, nerviosas…
Esta era “mi Rambla”, la de los madrugadores, pero hay muchas; los que la
conocen saben de que hablo; la de los atardeceres, mate, parejas y estudiantes;
la de los fines de semana, que a lo ya nombrado se suman : chicos, bicis,
patines, perros, jòvenes, familias, chicos, bicis, gatos, abuelos, chicos,
bicis…
Por eso siempre me gustò la mañana. La concurrencia es tranquilla, puedo dejar
volar mi pensamiento por el rumbo que él elija. En cambio a mi hija le gusta”
bajar hasta la Rambla a tomar mate”con amigas y el gato, atado de una cinta
(“porque el pobrecito, tambièn merece salir”); mi nieto adolescente, los sàbados
en fija: excursiòn con un amigo, hasta donde tengan ganas de caminar; cuando era
màs chico, su encanto era tirarse de la “montaña" del Teatro de Verano.
Podria señalar los mil y un motivos, de los adictos a la Rambla y otras tantas
historias de los que viven lejos y alguna vez se lanzan en aventura hasta ella,
y están también los que se lamentan, porque siempre les pasa algo y no pueden
ir…
Y yo ahora, estoy aqui, varada entre colinas y montañas, esperando que el mismo
destino que me trajo, me lleve cada año a despuntar mi nostalgia.
EL NACIMIENTO DEL
POEMA
El placer de escribir una poesía,
es poder rescatar del intelecto,
sentimientos, quimeras y utopías,
elaborando armonía, en el trayecto.
Dibujando voy, con imágenes sentidas,
sin respetar espacios, rimas, ni palabras;
poema que va surgiendo a la vida,
perseverante afición, que mi alma labra.
Van pariendo versos,mis ilusiones,
enajenados, de anhelada libertad,
henchidos sus líricos pulmones,
expeliendo al mundo,su verdad.
Y yo los dejo que fluyan,
como quieran, descarados,
retozan, bailan y cantan,
alegre tropel, que avanza,desordenado.
La poesía va surgiendo, lentamente,
sin querer, como si nada;
desde el espacio infinito de mi mente,
se insinúa,s e bosqueja,extasiada.
Se desliza suavemente,por mis venas,
me recorre, buscando la armonía,
componiendo paso a paso la cadena,
para que afloren penas y alegrías.
En el instante sublime, me presenta,
caracteres vacilantes y dolidos,
con rimas forzadas, me sustenta,
soportando al númen que he elegido.
Hasta que el grito vital, que me extremece,
en destello arrogante y colorido,
me llega,me convence y aparece:
anunciando al poema que ha nacido
| |
Asi
bailan Los Uruguayos
COMPANÍA LOS URUGUAYOS
letango1@hotmail.com
...de
tangos, raíces y otras yerbas.
2009

Valencia-España

Buenos
Aires-Argentina

RGS-Brasil

Gira
por Uruguay
2008

Buenos
Aires-Argentina

Valencia-España

Gira
por Uruguay
2007

Basilea-Suiza


Valencia-España

Castellón-España

Montevideo-Uruguay

Punta
del Este-Uruguay
2006


Cúneo-Italia
|